Presentación

  • : EL BLOG DE JULIÁN
  • EL BLOG DE JULIÁN
  • : Espacio para la creación y el libre discurrir de la consciencia. Encuentro con la historia y la cultura popular.
  • Contacto

OPINA AQUÍ

Categorías

28 octubre 2010 4 28 /10 /octubre /2010 11:23

DECRETO – REGLAMENTO DE ELECCIONES DE 13 DE ENERO DE 1830

JOSÉ ANTONIO PÁEZ, JEFE CIVIL Y MILITAR DE VENEZUELA

 

¡Pueblos de Venezuela! Habéis manifestado que queríais separaros del gobierno de Bogotá, y no depender más de la autoridad de S.E. el Libertador General Simón Bolívar. Os habéis pronunciado al mismo tiempo porque se establezca en Venezuela un gobierno soberano, popular, representativo, alternativo y responsable; y ha sido tal la decisión de vuestros votos, tal la unanimidad con que lo habéis emitido, que faltaría a mis deberes para con la patria si no aceptase el honroso encargo que me habéis hecho de sostenerlos y hacerlos efectivos, reuniendo el Congreso que ha de sancionar la Constitución de Venezuela. Correspondo, pues, a vuestra confianza expidiendo el siguiente:

DECRETO:

Artículo 1: En cada parroquia, cualquiera que sea su población, habrá una asamblea parroquial que se convocará para el primero de marzo del presente año; en cuyo día y en los siete siguientes tendrán derecho los sufragantes parroquiales de concurrir a votar por los electores que correspondan al cantón.

 

Artículo2: Para usar de este derecho se requiere ser vecino con residencia actual en el lugar donde se verifiquen las elecciones, y además ser venezolano, casado o mayor de 21 años, y dueño de una propiedad raíz que alcance al valor libre de cien pesos, supliendo este defecto el ejercitar algún oficio, profesión, comercio o industria útil, con casa o taller abierto, sin dependencia de otro en clase de jornalero o sirviente. En consecuencia, podrán votar los sargentos y cabos del ejército permanente y los de la milicia auxiliar en actual servicio, y todos los individuos de ésta que, no estándolo, reúnan las cualidades antedichas.

 

Artículo 4: Aún reuniéndose todas las circunstancias anteriormente dichas, no podrán sufragar los que hubieren sido sentenciados a sufrir penas aflictivas o infamantes ni los que hubieren vendido su sufragio o comprado el de otro para sí o para un tercero; ni los locos furiosos o dementes; ni los deudores fallidos y vagos declarados como tales; ni los que tengan causa criminal abierta hasta que sean absueltos o condenados a pena no aflictiva ni infamatoria; ni los deudores a caudales públicos con plazos cumplidos.

 

Artículo 7: Las elecciones se harán en lugar público, nadie podrá presentarse con ninguna clase de armas; y las que se verifiquen a virtud de alguna coacción o violencia, se declaran por el mismo hecho  nulas.  La junta parroquial tiene derecho para suspenderla  momentáneamente, para trasladarlas a otro lugar para exigir de la autoridad competente  que remueva cualquiera fuerza u obstáculo que perjudique su libertad.

 

 

 

 

Artículo 11: Cada sufragante parroquial votará  por los electores que  correspondan  al cantón, expresando públicamente los nombres de otros tantos ciudadanos vecinos del mismo, los cuales se inscribirán a su presencia en un registro destinado a este solo fin (…) Después  de hecho este asiento, y antes de registrarse el sufragante, se leerán los nombres de las personas por quienes se hayan votado

 

Artículo 14: Todo cantón nombrará un elector por cada dos mil  almas de su población, y otro más por un residuo de mil.

 

Artículo 15: Si algún  cantón no alcanzare a dos mil almas, tendrá siempre un elector.

 

Artículo 16: Ninguna provincia, por limitada que sea su población, podrá tener menos  de diez electores. Así, aquellas cuyos cantones no alcancen  a producir este número, según la base dada en el artículo 14, deberá repartir proporcionalmente el nombramiento de los diez que toquen. Esta operación se practicara por el Gobernador de la Provincia, con acuerdos del Corregidor o corregidores del cantón  de la capital.

 

Artículo 17: No podrán ser electores los que carezcan de las cualidades prevenidas para ser sufragantes parroquial; se requiere además, saber leer y escribir, tener veinticinco años de edad, ser vecino del cantón en donde se hacen las elecciones, con una  residencia de un año por lo menos; ser propietario de alguna finca raíz  de  valor libre de quinientos pesos, o gozar de un renta o usufructo  que alcancen a trescientos pesos anuales, o tener algún grado científico.

 

Artículo 22: Aquellos ciudadanos  que reúnan  mayor número de votos, después  de recogidos de todos los  de las  asambleas parroquiales,  se declararan  legalmente nombrados como electores. Las dudas  que ocurran  por igualdad   de sufragios  se decidirán  por suerte.

 

Artículo 23: Si en alguna parroquia no se celebraren  las elecciones parroquiales, o si la junta escrutadora del cantón no hubiere recogido los registros después de ocho días, de aquel en que debieron haberse concluido, estos no serán obstáculos par que se declaren por legítimos electores los que hayan obtenido mayor número de sufragios en los registros que se hayan recogidos.

 

Artículo 25: Las juntas escrutadoras de los cantones dirigirán a la de la capital de la provincia el resultado de los exámenes y calificaciones  que hagan de los que aparezcan nombrados electores, y darán pronto aviso a estos para que concurran a la capital de la provincia en el día prevenido por el reglamento.

 

Artículo 26: Los electores que por impedimento físico u otro grave, a juicio de la junta escrutadora del cantón, no puedan concurrir, serán reemplazados por la misma con las que tengan mayoría de votos en el registro.

 

Artículo 27: El presidente de la junta escrutadora compelerá a los electores para que ocurran a la capital de la provincia el día treinta y uno de marzo, a la reunión de la asamblea electoral, pudiendo imponerle multas gradualmente, desde veinticinco hasta doscientos pesos de modo que se haga efectiva la concurrencia del elector.

 

Artículo 28: El día primero de abril de este año se reunirán las asambleas electorales en las capitales de sus respectivas provincias, estando presentes por lo menos las dos terceras partes de los electores. Presidirán su reunión la junta escrutadora de la capital, mientras la asamblea elige un presidente y un secretario entre sus miembros a pluralidad de votos. La junta entonces entregará a la asamblea electoral los reglamentos que haya recibido de las elecciones de los cantones de la provincia, y con esto terminarán sus funciones.

 

Artículo 29: El objeto de las asambleas electorales es votar por los diputados que correspondan a la provincia, para representarla en el Congreso Constituyente de Venezuela.

 

Artículo 30: Cada provincia de las comprendidas en el territorio de la antigua Venezuela nombrará tantos diputados cuantos deban corresponderles, a razón de uno por cada quince mil almas de su población; si quedase un residuo que alcance o exceda a la mitad de este número nombrará un diputado más.

 

Artículo 31: Toda provincia, cualquiera que sea su población, tendrá siempre derecho a nombrar un diputado.

 

Artículo 32: El cálculo de la población se hará con arreglo a los censos que han servido para las últimas elecciones.

 

Artículo 37: No podrán ser diputados los que carezcan de los requisitos necesarios para ser elector, con arreglo al artículo diecisiete; los que no sean vecinos o por lo menos nacidos en el departamento al que corresponda la provincia que hace la elección, los que no tengan tres años de residencia en el territorio de la antigua Venezuela; los que no sea dueños de una finca raíz que alcance el valor libre de dos mil pesos, o en su defecto no tengan una renta o usufructo de quinientos pesos anuales o hayan recibido algún grado mayor científico.

 

Artículo 42: Concluidas las elecciones, los presidentes de las asambleas electorales pasarán inmediatamente un aviso a los diputados principales nombrados para que se dispongan a concurrir el día 30 de abril del  presente año 1830 a llenar sus funciones en le Congreso Constituyente de Venezuela que se reunirá en la ciudad de Valencia (…)

 

 

 

 

Artículo 46: El Congreso Constituyente Venezolano se instalará por sí mismo en la ciudad de Valencia el 30 de abril de este año. Si para ese día no estuvieren reunidas las dos terceras partes del número total de diputados, se definirá la instalación para el instante mismo en que se hayen consagrado; y si para el 15 de mayo aún no lo estuvieren, se instalará el congreso con la mayoría absoluta de representantes electos.

 

Artículo 47: Los miembros del Congreso Constituyente gozarán de inmunidad en sus personas y en sus bienes durante las sesiones y mientras vayan a ellas y vuelvan a sus casas; excepto en los casos de traición o de otro grave delito contra el orden social; y no serán responsables por los discursos y opiniones que manifestaren en el Congreso ante ninguna autoridad ni en ningún tiempo.

 

                                                                                                              De José Antonio Páez: Autobiografía.

Compartir este post

Published by JULIAN - en HISTORIA
Comenta este artículo

Comentarios

Compartir este blog Facebook Twitter Google+ Pinterest
Seguir este blog