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                                                                         CAPÍTULO I    LA FAMILIA

                                    "La familia es un tesoro en que todos los de ella tienen interés."
                                                                                             Simón Bolívar

ANTONIO JOSÉ DE SUCRE fue el séptimo hijo de Vicente de Sucre y María Manuela de Alcalá. Los Sucre y los Alcalá, familias muy distinguidas de la sociedad cumanesa, diferían mucho en sus orígenes y en las cualidaes de sus miembros. Estas diferencias se complementarían en Antonio José para dar lugar a una de las personalidades más interesantes de la historia de América.

Los Sucre, cuyos antepasados fueron prominentes nobles franceses, provenientes de Flandes, en Bélgica, y los Alcalá de Málaga, en España. Aunque tanto belgas como españoles son pueblos de origen céltico y estuvieron bajo el dominio romano, e incluso los balgas también fueron gobernados por los españoles, su diferente ubicación geográfica les impuso rasgos culturales diferentes. Los belgas recibieron mayor influencia de los pueblos de Europa del Norte, mientras que los españoles tuvieron mayor contacto con fenicios, griegos y musulmanes. Por lo tanto, los belgas, en general, son más adustos y disciplinados, mientras que los españoles son más alegres y rebeldes.

Antonio José de Sucre se caracterizaría por su austeridad y férreo sentido del orden, lo que permitiría asemejar su conducta a la de un individuo del temperamento nórdico. Sin embargo, la sangre española se revelaría en un carácter apasionado, terco e irascible del que daría muestras en más de una ocasión.

Los hombres de la familia Sucre fueron casi todos militares. Los Alcalá, aunque también hubo militares, se distinguieron por su espiritualidad y vocación humanitaria. La combinación de ambos aspectos en Antonio José de Sucre haría de este un orgulloso y eficiente soldado, pero dotado de gran generosidad y solidaridad humana.

Carlos Adrián de Sucre y de Ives, tatarabuelo de Antonio José de Sucre, fue barón y marqués de Preux,  y de Noyela. Su hijo, Carlos Francisco de Sucre y Pardo, nació en Flandes en 1668. Sucre y Pardo fue un militar al servicio de la corona española, combatió al mando de su padre en Italia y alcanzó el grado de Coronel de Infantería en Europa. En 1709 fue enviado a América, primero a Cartagenas de Indias y luego a Cuba, como Gobernador y Capitán General.

En Cuba nació Antonio de Sucre y Trelles, abuelo de Antonio José. Sucre y Trelles se fue muy pequeño de Cuba a Venezuela, acompañando a su padre Carlos Francisco de Sucre y Pardo, quien había sido designado Gobernador y Capitán General de las provincias de Nueva Andalucía y Guayana. Como dato curioso, tanto Carlos Francisco y Pardo como su nieto Vicente de Sucre y Urbaneja y su bisnieto Antonio José de Sucre y Alcalá ejercieron el cargo de Gobernador de Guayana.

En 1733 llegaron los Sucre a Venezuela, estableciéndose en Cumaná. Carlos Francisco de Sucre y Pardo, ya un veterano militar, construyó fortificaciones, mejoró la organización de las provincias a su cargo, fundó a Aragua de Barcelona y reorganizó el ejército.  Sus hijos, entre ellos Antonio José de Sucre y Trelles, que llegó al grado de Coronel, continuaron con la tradición militar de la familia. Su nieto Vicente de Sucre y Urbaneja, hijo de Antonio de Sucre y Trelles y padre de Antonio José, alcanzaría el grado de Coronel y ejercería el cargo de regidor y alcalde de Cumaná, Comandante del Cuerpo de Cadetes de Cumaná, miembro de la Junta Suprema del Gobierno de Cumaná, Gobernador de las fortalezas de Guayana la Vieja y Comandante militar del deppartamento del Bajo Orinoco.

Los Alcalá llegaron a Cumaná a mediados del siglo XVII, ochenta años antes que los Sucre. Allí se emparentarían con descendientes de Diego Fernandez de Serpa, primer Gobernador de la Provincia de Cumaná, designado para ejercer ese cargo en 1568. Juan Alcalá, el primero en establecerse en Cumaná, su hijo Pedro y el hijo de éste, Diego Antonio, bisabuelo de Antonio José, fueron militares. Sin embargo, la historia reconoce como los miembros más destacados de la familia a María de Alcalá Rendón, tía abuela de Antonio José, y al primo de ésta, el sacerdote Antonio Patricio de Alcalá.

María de Alcalá Rendón, hija del Capitán Diego Antonio de Alcalá y de Isabel María Rendón Sarmiento, fue la fundadora de la primera escuela pública de Cumaná, en 1778. Viuda, sin hijos, y poseedora de una cuantiosa fortuna heredad de su padre, utilizó su dinero para costear el funcionamiento de esa escuela, destinada a la educación de niños cuyas familias no contaban con suficientes recursos.

Antonio Patricio de Alcalá Centeno, hijo de Juan Antonio de Alcalá, y de Luisa Centeno, fue sacerdote y escritor. Se desempeñó, sucesivamente, como Capellán de la Guarnición del Castillo de Araya, cura del pueblo de Río Caribe, párroco de Cumaná, Vicario Superintendente de los Anexos Ultramarinos del Obispado de Puerto Rico y Tesorero, Chantre y Arcediano de la Catedral de Caracas. Albacea testamentario de su prima María Alcalá Rendón,  el Arcediano Alcalá, como se le recordaría posreriormente, no sólo se ocupó de asegurar el buen funcionamiento de la escuela que ella había creado, sino que también fundó en Cumaná un hospital de caridad para alivio de los enfermos pobres; además, donó a los capuchinos una hacienda que poseía en las cercanías de Cumaná, a orillas del río Manzanares. Realizó investigaciones históricas sobre la ciudad de Cumaná y, en los últimos años de su vida, fue protector y guía de su pariente y ahijado Antonio José de Sucre.

Los Sucre y los Alcalá tomaron parte activa en el movimiento de independencia desde sus inicios. Vicente de Sucre y José Leonardo de Alcalá fueron miembros de la Junta Suprema de Gobierno de Cumaná, constituida el 15 de mayo de 1810. El Coronel José Gabriel de Alcalá fue uno de los diputados cumaneses al Congreso de 1811 y, como tal, firmó el Acta de Independencia el 5 de julio de ese año.

Los hermanos de Antonio José de Sucre fueron José María, María Josefa, Aguasanta, Jerónimo, Vicente, Pedro, Francisco y Magdalena, del matrimonio de su padre Vicente de Sucre y Urbaneja con su madre María Manuela de Alcalá y Sánchez. Su madre murió en 1802 y su padre se volvió a casar en 1803, con Narcisa Márquez de Valenzuela y Alcalá. De este segundo matrimonio del Coronel Vicente de Sucre nacieron Carlos, Ana María, Jerónoma, Margarita, José Manuel,Juan Manuel, Manuela, Magdalena y Rosario. En total, fueron diecisiete hermanos de Antonio José.

José María, Pedro y Jerónimo, Pedro y Francisco fueron militares y héroes de la independencia, como su hermano Antonio José. Tanto ellos como sus demás hermanos y familiares padecieron los rigores de la guerra. Pedro y Francisco fueron fusilados en 1814 y 1817, respectivamente. Vicente y Magdalena de Sucre y Alcalá murieron durante la toma de Cumaná por las hordas de Boves, el trágico día 16 de octubre de 1814. María Josefa y Aguasanta perecieron ahogadas navegando de La Habana a Saint Thomas, en 1821, mientras se encontraban en exilio.

A pesar de la guerra y la distancia, Antonio José siempre se mantuvo informado sobre sus hermanos y se comunicó con ellos por cartas, generalmente a través de Jerónimo. Cuando redactó su testamento, en 1829, incluyó a los ocho hermanos que aún vivían.

                                                                                          Alberto Silva Aristiguieta. Caracas, 1996

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